En el marco de Juventudes que Cuidan , el foro con el que el Distrito rindió homenaje a las personas cuidadoras, quisimos reconocer también a quienes cuidan, lideran y emprenden al mismo tiempo.
Trece lideresas de la Red Metropolitana de Personas Cuidadoras mostraron sus emprendimientos. Estas son tres de sus historias.
Xiomara cuida a Gonzalo, una persona con discapacidad visual. Ella misma es una mujer con discapacidad, y además lidera la Red de Cuidadoras de la comuna 3, Manrique, un proceso que hoy reconstruye tras el vacío que dejó la reciente partida de Dennis Orfit.
Entre todo eso, saca adelante su emprendimiento de bisutería.
Cuidar, liderar y emprender, al tiempo. Esta es su historia.
Cuidar de alguien, liderar una mesa de personas cuidadoras y sacar adelante un negocio propio no es un logro cualquiera.
Es cargar tres jornadas al tiempo, muchas veces sin descanso ni reconocimiento.
Por eso Juventudes que Cuidan también fue esto: un homenaje del Distrito a mujeres como Xiomara, Grisel y Ruth Cecilia, apenas tres de las 13 lideresas que emprenden. Cuando otra mujer las ve cuidar, liderar y emprender sin rendirse, entiende que ella también puede intentarlo.
La Red Metropolitana se enorgullece de estas mujeres poderosas que comparten con nosotros y nosotras sus vidas, sus trabajos, sus esfuerzos cotidianos.
Las reconocemos a ellas, a las demás emprendedoras que estuvieron en el espacio y a tantas otras que hacen lo mismo, cada día, en silencio.
Grisel lidera la Mesa de Personas Cuidadoras de la comuna 80, en San Antonio de Prado, sur de Medellín, y hace parte activa de la Red Metropolitana.
Su emprendimiento es de ropa y calzado, gestionado con una empresa de Cúcuta que se sensibilizó con la causa del cuidado.
Liderar un territorio y construir alianzas más allá de él. Esta es la historia de Grisel.
Ruth Cecilia lidera la Corporación Incluyéndome, en la comuna 3, un proceso de la Red Metropolitana que trabaja por las personas cuidadoras de su territorio.
Junto a otras dos emprendedoras trajo artesanías y una línea propia de jabones ecológicos para la piel. Este emprendimiento lo construye con su hijo Miguel Ángel, quien tiene condición de autismo y encuentra en esta labor una forma de disfrutar y de canalizar sus capacidades.
Un emprendimiento hecho en familia. Esta es la historia de Ruth Cecilia.
