Medellín, octubre de 2025.
Desde su natal Girardota, Fanet Lora Bustamante aprendió que cantar no era solo emitir sonidos, sino abrir el alma. En un acto cívico de primaria, su profesora le dijo una frase que marcaría su destino: “Siga cantando; canta muy bonito”. Aquellas palabras sembraron un sueño que con los años floreció en los escenarios líricos de Medellín.
Cuando llegó a la ciudad, Fanet descubrió la ópera: ese universo de voces potentes, trajes y emociones intensas. En ella encontró un lenguaje propio donde se unen el canto y la dramaturgia. Desde entonces, su vida ha estado guiada por esa pasión que exige disciplina, entrega y una sensibilidad profunda.

Su encuentro con la Fundación Prolírica de Antioquia fue decisivo. Tras una audición para La Traviata, quedó vinculada al coro, donde ha permanecido por más de 30 años como mezzosoprano, una voz intermedia, cálida y expresiva que ha brillado en papeles corales y solistas. Prolírica con más de tres décadas de trayectoria promoviendo la ópera, la zarzuela, la danza y el teatro ha sido su casa artística, pero también un espacio de formación y transformación social.

Más allá del escenario, Fanet participa activamente en los conciertos didácticos de la Fundación, donde niños y jóvenes de distintas comunas de Medellín se acercan al arte lírico. Gracias a su labor y la de otros artistas, la música se convierte en una herramienta para soñar, reconocerse y afirmar el derecho cultural de los habitantes de la ciudad.
“El arte hoy es un acto de resistencia”, dice Fanet. “Nos invita a detenernos, escuchar y empatizar”. Cada interpretación en la sede de Prolírica guarda memoria colectiva y dignidad: es la voz de quienes deciden vivir con pasión, incluso en medio de un mundo que privilegia la velocidad y el consumo inmediato.
Además de su vida artística, Fanet ejerce como auxiliar de odontología, demostrando que la técnica y la sensibilidad pueden convivir. Entre sus curiosidades más entrañables está su colección de 105 sapos artificiales, símbolo de su mirada artística: encontrar belleza en lo que otros no ven. “Son feos por fuera, pero hermosos por dentro”, dice con una sonrisa.

En su recorrido, EPM ha sido un aliado constante, apoyando los procesos culturales de Prolírica y fortaleciendo su impacto comunitario. Este acompañamiento demuestra que la cultura también es infraestructura social: cuando una empresa pública se articula con una institución artística, no solo financia espectáculos, sino que impulsa educación, empleo, inclusión y equidad.
Fanet Lora encarna esa alianza entre arte y sociedad. Su voz, su disciplina y su compromiso han abierto caminos para nuevas generaciones de artistas y han transformado vidas más allá del escenario. Su historia recuerda que el arte no es solo un espectáculo: es un derecho, una responsabilidad y una forma de construir comunidad.
Porque en su voz como en su colección de sapos habita una verdad profunda: la belleza está en los ojos y oídos de quien aprende a mirar y a escuchar con el corazón.

